RAFEL MONTANER VALENCIA El primer día de las fiestas de Bous al Carrer de Godella se tiñó de sangre en la madrugada del domingo. El segundo toro de la noche mató en el acto a un hombre tras seccionarle la aorta con el herraje que ancla las bolas de fuego a los cuernos. J. C. R, la primera víctima de los Bous al Carrer de este año en la Comunitat Valenciana tenía 46 años y vivía en Burjassot.
El concejal de Servicios y Tráfico del Ayuntamiento de Godella, Hermenegildo Estellés, explicó que los encargados de seguridad de la peña habían expulsado al hombre del recinto hasta en dos ocasiones "porque consideraron que mostraba un comportamiento errático". Si la víctima estaba, o no, en estado de embriaguez, "eso es algo que deberá aclarar la autopsia", matizó el edil.
Dos expulsiones "en 5 minutos"
Antonio Borja, portavoz de la peña taurina "La Cuna", que organiza estos festejos desde hace 15 años, explicó a Levante-EMV que fue él personalmente quien sacó en dos ocasiones a la víctima del recinto "en solo cinco minutos".
La tragedia paró el reloj a las 12.50 horas de la madrugada del domingo. Hacia apenas unos minutos que se acababa de "embolar" en la plaza frente a la iglesia de Godella el segundo toro de la noche, una res de la ganadería alicantina Asensi que actuaba por primera vez en este municipio de l'Horta Nord.
Antonio, que es uno de los encargados de ponerle las bolas de fuego al animal, bajaba las escaleras que comunican la plaza con la calle Mayor cuando vio "a un hombre que se tambaleaba". "Le dije que creía que no estaba en condiciones y que debía abandonar el recinto, por lo que le acompañé hasta fuera de los barrotes", detalla.
Minutos después, continua el portavoz de "La Cuna", "vi que había vuelto a entrar". "Le dije "oiga caballero, usted no está en condiciones", y lo cogí del brazo y lo saqué fuera de la barrera otra vez". "Le informe del riesgo que corría, que no podía defenderse del toro, que podía caerse...". Cuando creyó que lo había convencido, "ya que se quedó hablando con otra persona", el peñista volvió a la zona taurina.
Los barrotes tras los que se había quedado el vecino de Burjassot están a menos de cinco metros del lugar donde murió. Otro peñista relata que el hombre saltó al recinto "cuando el toro ya estaba casi encima". Intento esquivar a la res tras una señal, pero el animal le cogió, y tras voltearlo en el aire, se ensañó con el en el suelo. Un testigo comenta que el herraje "lo degolló como si le hubieran pasado un cuchillo por el cuello".
Los restos de sangre aún eran en la tarde de ayer visibles junto a la señal, así como el reguero que dejó el herido al ser trasladado en brazos a la posta sanitaria, que estaba a menos de 10 metros. Ni el médico, ni la enfermera, ni la ambulancia que le esperaban sirvieron para salvarle la vida. Inmediatamente se suspendió el "bou". Se retiró la res y el tercero no salió. El levantamiento del cadáver fue ordenado por el juez de guardia de Paterna a las 3.18 horas, y el cuerpo trasladado al Instituto Anatómico Forense.
Ayuntamiento y peña se reunirán hoy para ver si siguen adelante los dos días que quedan de fiestas, el 5 y el 7 de agosto. Desde "La Cuna" informan que la víctima era "habitual" en los festejos de Godella, de los que no había sido expulsado antes, y que ya estuvo participando en la suelta de vaquillas de la tarde del sábado.
En 2009 murieron cuatro personas y 270 resultaron heridas en los "bous al carrer" de la C. Valenciana. Hasta el viernes, según el Consell, se habían celebrado 959 festejos este año: 73 en Alicante, en Castelló 616 y en Valencia 270.
"Si me hubiera hecho caso, ahora no estaría muerto"
No para de repetir la misma frase, que como una letanía resuena junto a la señal de tráfico donde ayer un "bou embolat" segó la primera vida de este año en la C. Valenciana. "Si me hubiera hecho caso, ahora no estaría muerto", dice Antonio, el peñista que sacó dos veces del recinto al hombre muerto ayer en Godella. "No he podido dormir, no he comido nada, estoy muy fastidiado, como el resto de la peña. Esto no lo queríamos", añade. Es la primera vez en 15 años, desde que la peña "La Cuna" organiza las fiestas, que un aficionado muere en las calles de Godella. "Bajo nuestro criterio pensábamos que no cumplía las condiciones, y así se lo dijimos". "No podía ir detrás de él y atarlo con una cuerda o encadenarlo", lamenta. Un experto explica que estos casos, no están resueltos en el Reglamento de "bous al carrer". "Si una persona que la organización del festejo cree que no está en condiciones de participar retorna al recinto tras ser expulsada, se avisa a la policía local, pero no lo pueden detener porque no está delinquiendo, con lo que los agentes se limitan a levantar acta y le advierten que, si vuelve a entrar, lo hace bajo su responsabilidad". Ayuntamiento y peña taurina aseguran que se cumplían toda las normas de seguridad, y que había carteles prohibiendo la entrada a personas en estado de embriaguez y a menores de 16 años.





